jueves, 10 de abril de 2014

Me basta así

ME BASTA ASÍ de Ángel González

Si yo fuese Dios y tuviese el secreto,
haría
un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
-de esto sí estoy seguro: pongo
tanta atención cuando te beso-;
entonces,

si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día,
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,

Lázaro alegre,
yo,
mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas
abandonado cuando-luego-callas...
(Escucho tu silencio.
Oigo
constelaciones: existes.
Creo en ti.
Eres.
Me basta.)

Si yo fuese Dios
y tuviese el secreto…

martes, 8 de abril de 2014

A handful of dust

"A handful of dust" es la novela del mes de Marzo del Club de Lectura en Inglés de @BibliosHuesca. Fue una pena que al final no pudiéramos hacer reunión, porque este libro había conseguido leerlo entero, no como algunos otros del club. Pero, aunque he conseguido acabarlo, no puedo decir que me haya gustado. La verdad es que de los propuestos este año no hay ninguno que pueda decir que me haya gustado. Se me hacen pesados y aburridos,  tal vez sea porque leer en inglés lleva más esfuerzo. Pero con todo.

Esta novela, escrita por Evelyn Waugh en 1934. Por cierto, acabo de descubrir que es un escritor, no una escritora...curioso. Se indica en la propio libro, que el título de la novela procedía del poema The Waste Land de T.S. Elliot:

I will show you something different from either
Your shadow at morning striding behind you
Or your shadow at evening rising to meet you;
I will show you fear in a handful of dust.

Cuenta la historia del matrimonio de Mr y Mrs Last, que viven en una residencia gótica victoriana de la familia de Tony Last, Hetton Abbey, junto al pequeño John. Lady Last (Brenda) necesita viajar semanalmente de Londres (para mantener contacto con la civilización) y un encuentro no planeado con un joven aprovechado, John Beaver, hacen que Brenda se de cuenta de su insatisfacción con su matrimonio y con su aburrida vida en Hetton. La historia, pues típicamente aburrida, la aristocracia inglesa y toda su tontería. Aunque al final de la novela toma un giro inesperado que se aproxima a novela de terror. Pero para fastidiarla, el propio autor, propone un final alternativo, que no entiendo bien que pinta.

Por cierto, también ha sido llevado al cine en 1988, (titulada "Un puñado de polvo") pero no sé si me atreveré a verla....

¡A ver si la novela de abril, de Paul Auster consigue animarme con este club!

miércoles, 2 de abril de 2014

Advertencia

He decidido continuar publicando post con poemas de los que leímos en la sesión del Club de Lectura. A ver si consigo que a alguno de vosotros os pique también el gusanillo de la poesía. Espero que os guste.

Advertencia, Felipe Benítez Reyes


Si alguna vez sufres -y lo harás-
por alguien que te amó y que te abandona,
no le guardes rencor ni le perdones:
deforma su memoria el rencoroso
y en amor el perdón es sólo una palabra
que no se aviene nunca a un sentimiento.
Soporta tu dolor en soledad,
porque el merecimiento aun de la adversidad mayor
está justificado si fuiste desleal a tu conciencia,
no apostando sólo por el amor que te entregaba
su esplendor inocente, sus intocados mundos.

Así que cuando sufras -y lo harás-
por alguien que te amó, procura siempre
acusarte a ti mismo de su olvido
porque fuiste cobarde o quizá fuiste ingrato.
Y aprende que la vida tiene un precio
que no puedes pagar continuamente.
Y aprende dignidad en tu derrota,
agradeciendo a quien te quiso
el regalo fugaz de su hermosura.