jueves, 29 de agosto de 2013

Huesca-Embalse de Valdabra-Pompién-Pompenillo-Huesca

Otra vez nos vamos en bici

Está vez fui por el sur de Huesca y guiada por @leudimin. En concreto, circularemos por dos pequeños recorridos, empezaremos en el PR-142 y lo enlazaremos con el PR-143. La ruta, es semejante a la que también nos plantean en este blog.

Tomamos el inicio del PR-142, que está en la circunvalación sur de Huesca, junto a la nave de BAES, muy cerca del hospital San Jorge. Este sendero, nos llevará hasta el embalse de Valdabra, en un camino bien señalizado y que pasa por debajo de las vías del tren.



A mitad de camino, nos encontraremos con un pequeño conjunto de casas o granja que recibe el nombre de Castillo de Colchoné o Colchoné. Una vez ahí, comienza una gran bajada hasta el embalse, que luego tendremos que volver a subir.
Colchoné

Embalse de Valdabra

Volveremos por la misma cuesta hasta alcanzar Colchoné y una vez ahí, nos desviaremos por el camino que lo cruza, que pasa entre las casas y el almacén. Suele haber perros, pero no dicen nada. Llegaremos a un campo de girasoles, en el que giraremos a la derecha y luego a un puente que cruza la autovía por arriba. Así seguiremos hasta otro campo de girasoles esta vez girando a la izquierda. 
Llegaremos a cruzar la carretera de Sangarrén, siguiendo nuestro camino recto hacia Castillo de Pompién. Una vez ahí, continuaremos por el sendero PR-143 en dirección a Huesca. Llegaremos a un puente cerca de Pompenillo y continuaremos junto al río en dirección a Huesca, hasta llegar al desguace que está en la circunvalación o ronda sur. 


¡Os animo a probarla!





martes, 27 de agosto de 2013

Huesca-Alberca de Cortés

¡Hola gente!

¿Estáis de vacaciones? ¡Qué suerte! Yo de vuelta al trabajo ya. Pero sin duda he aprovechado mis vacaciones para hacer las cosas que me gustan, como por ejemplo ir en bici. Hacía mucho tiempo que no os ponía una rutilla...



Una de las que he hecho esta semana ha sido ir a la Alberca de Cortés por el sendero PR-140. Se puede coger desde el camino que sale del puente de San Miguel y va paralelo al Isuela o bien, como hice yo, subir por el puente Pedro Lafuente y bajar por la rampa que lleva al camino de la Cruz del Palmo. Con ambos se va al mismo sitio.
Es una ruta muy sencilla, por la que va mucha gente y se puede hacer tranquilamente caminando. Hay que ir por el camino indicado, todo recto, hasta cruzar el puente de la autovía, por debajo. Una vez pasado el puente, tomamos el camino que sale a la derecha y que va paralelo a la autovía un trozo. Y luego no tiene pérdida, es seguir el camino, pasaremos por una granja y enseguida llegaremos a la alberca. En esta hay paneles informativos para la observación de las distintas aves que habitan el humedal.




Desde aquí se puede ir a Yéqueda, a Banastás, o muy fácil hasta Chimillas, siguiendo también las indicaciones del sendero (balizas amarillas). Más información aquí, o en el mapa adjunto.


En esta ocasión yo sólo llegue a la Alberca y volví, para lo cual inviertes menos de una hora. ¡Qué pocos veranos he visto la alberca tan llena como éste!

Alberca de Cortés (Huesca)

¡A pedalear!

miércoles, 21 de agosto de 2013

Relax en los Mallos de Riglos

¿Qué os parecería estar en una cama de burbujas contemplando los Mallos de Riglos? A qué suena bien...


Este fin de semana, para recuperarme de los estragos de las Fiestas de San Lorenzo en Huesca, he visitado el spa del Hotel Aguas de los Mallos, en Murillo de Gállego (Zaragoza). Y fue todo un acierto porque salí de ahí como nueva.

He probado otros spas (en Boltaña, Panticosa, Madrid, Toledo) así que creo que tengo cierto criterio, jejeje....¡me encantan! Es un espacio más bien pequeño, pero bastante completo. Empezando por la encargada, Eva, que es un encanto y es muy atenta, todo invita a la paz y a la relajación. Además durante la primera de las 2 horas del circuito.estuvimos solos, así que ¡todo para nosotros!


Piscina (Imagen de www.hotelaguasdelosmallos.com)
Para comenzar el circuito están las duchas de sensaciones. Son distintas duchas con diferentes sistemas de temperaturas y de dispersión del agua, que activan la circulación y eliminan hasta los malos pensamientos. Para los más valientes, hay un cubo suspendido y con una cuerda, para que al tirar de ella, te viertas encima todo un "pozal" de lo más fresquito. Sienta genial, ¡sobre todo cuando sales del jacuzzi o de la sauna!

A continuación está la piscina con distintos chorros: cervicales, para las piernas, desde el suelo, y para mi lo mejor, las camas de burbujas mirando hacia un enorme ventanal con vistas hacia los Mallos de Riglos. ¡Imponentes! Te sientes pequeñito ante semejante magestuosidad. La piscina la he encontrado más calentita que otras (lo agradezco, que me gusta más calentita) aunque es verdad que al entrar más gente y activar más los chorros fue bajando la temperatura. Junto a la piscina, tenías un pediluvio para activar la circulación de las piernas. ¡Ideal para mis piernas cansadas de los bailoteos de las fiestas!

El jacuzzi, aunque tiene 4 puestos, creo que es pequeño y con usarlo de dos en dos personas es suficiente. Está bastante bien. La sauna no está mal, y para refrescarte cuenta con una fuente de hielo. Lo que no funcionaba era el baño turco, pero espero que para la próxima esté...¡porque pienso volver! Además también podías usar la piscina exterior del hotel. El circuito cuesta 30€. No está mal, pero sería aconsejable que hicieran ofertas y así iría más la gente de fuera, sin estar alojados.

Cabina de masajes (Imagen de www.hotelaguasdelosmallos.com)
Para terminar de completar la relajación, decidí darme un homenaje y me hice un peeling con lodo del mar Muerto. Nunca me había hecho uno y me encantó. Eva, la misma encargada del spa, hace los masajes, así que si ya te trata bien fuera, cuando está contigo en la cabina todavía es más dulce y detallista. El peeling comienza con la aplicación de lodo y la exfoliación con el mismo mediante un masaje. Escuece un poquito pero merece la pena aguantar, te quedas suave suave. A continuación te espolvorean con sal y te cubren un poco con plástico. Mientras se deja actuar, te hacen un masaje facial....¡qué gusto! A continuación toca darte una ducha para quitarte el mejunje. Se quita bastante bien. Me quedaba la piel algo enrojecida, y algún granito pero nada exagerado. Después, te dan un masaje completo hidratante...y ya es para derretirte. Por supuesto, ya salí de ahí, sin ninguna rojez, ni cansancio y con una piel suave como nunca. Casi no me quedaban fuerzas para subir las escaleras.Y lo mejor de todo, es que estaba de oferta, y todo el tratamiento que duraba 1 hora, me costó 50 €. ¡Guay!

Prometo volver....¿y vosotros?